Biografía comiquera

miércoles, diciembre 21, 2005

Los Inicios (3ª parte)

Mis inicios, última etapa antes de los mutis. The Tenth y otros monstruos.

En fín, que tras estos nuevos traspiés en el mundo comiquero, con mi moral por los suelos al creer que jamás encontraría una colección que valiera la pena…y a punto de abandonar de nuevo los cómics durante un tiempecillo…encontré en la librería de la esquina un cómic con portada interesante, se llamaba “The Tenth”.

El cómic en cuestión era el número 1 del volumen II, y en la portada podíamos apreciar a un “hombre” enorme en lo alto de una montaña (o algo así), al abrirlo ví que tenía mucha violencia, pero el dibujo estaba muy muy bien, de modo que lo compré. Me gustó la historia, y decidí seguirla. Finalmente se terminó en el número 18 del volumen II, y después compré los 4 del volumen I, de todos modos me había dejado con muy buen sabor de boca, y me sentía un poco asqueado de que para una que encontraba se terminaba en el 18, pero bueno…decidí seguir buscando de nuevo.




La siguiente en llamarme la atención fue Spawn (había visto la peli en el cine o la había alquilado creo, no hacía mucho, y me sorprendió el hecho de que existiera un cómic de ella). El cómic tenía como portada al personaje con su traje característico, sentado en un trono dentro de un callejón, y con una montaña de gusanos a sus pies, por detrás del trono, y por todas partes en general…
El dibujo de esta serie me encantaba, tenía todos los detalles posibles, y la historia no estaba nada mal, pero al final la dejé porque el argumento llegaba a ser demasiado lioso en ocasiones, y perdía el interés en muchas otras, además me había perdido muchísimos números (ya que seguía sin saber que en Ateneo había cómics de todo tipo…lo que hace la ignorancia…).




Después de esto, y ya pensando que no habría ninguna colección de cómics en este mundo suficientemente buena como para tenerme enganchado, y que no fuera cancelada, ni se terminase pronto, ni nada de eso…dejé de comprar cómics por enésima vez…
No obstante, en el comedor del colegio, hablamos un día con nuestro majo monitor del comedor (un día jugando a baloncesto con él, hice un pase bajo, que fue tan bajo que impactó con bastante fuerza en sus partes…nobles :-P y él en lugar de gritar y pegarnos una paliza como habría hecho el otro monitor que había en ese momento, simplemente alcanzó a decir: “no pasa nada, los tengo de piedra”, y luego se desplomó en el suelo todo dolorido, llevándose las manos ahí, jejeje, dios, fue el mejor momento de mi vida en el colegio, ays, que buenos tiempos aquellos…), que se llamaba Edu, y salió el tema de la serie X-Men, y él comentó que tenía algunos cómics, a lo que yo dije: “¿Existen cómics de la serie de X-Men?” y él dijo…”sí, desde hace la tira”. Y yo, siempre que alguien me habla de algo de lo que no sé nada, pero siento algún mínimo interés, enseguida me pongo a buscar cosas sobre el tema para saber más y más y más y más, de modo que esa misma tarde fui a la librería de la esquina, y pillé los dos cómics que había, el nº 25 de X-Men vol. II, y el número 2 de una serie limitada de 3 números, protagonizada por Bestia y Bala de Cañón.





Me los leí enseguida… y descubrí dos grandes cosas: la primera, que X-Men era una cosa de locos que no había por donde pillarla, porque no entendía nada de nada, la serie de la tele era simple, pero ese cómic en concreto…buf, demasiado denso, nada interesante en esa época, quizá para más adelante…cuando tuviera más madurez (reconozco que muchas palabras se me escapaban y me costaba seguir el argumento, aunque fuera más que nada porque había cientos de cómics de historia mutante anteriores a ese…). Y la segunda cosa era que los personajes tenían cierta carisma, que me enganchaba, pero no se…todavía no estaba del todo convencido, aunque la semilla mutante ya se había establecido en mi interior, y no tardaría en germinar.

Al día siguiente los llevé al colegio, y Edu los vió, y dijo: “andaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, este es Bestia, y Magneto, y Bala de Cañón, y el Profesor Xavierr (no tenía nada de mérito porque los nombres se mencionaban varias veces en el cómic), y le gustaron, pero tampoco es que fuera un fan, ni que supiera demasiado, aunque me contó cosas mezcladas de algún cómic que había leído, y de algún capítulo suelto de la tele, y hizo que se incrementara el (medianillo tirando a poco) interés que tenía hacía la colección en cómic. Pero no por ello compré más cómics hasta muuuucho más adelante. Después de eso seguí jugando al baloncesto en el comedor, y para no perder la costumbre me cargué un cristal enorme dándole una patada al balón para que no me eliminaran en un jueguecillo, y abollé del mismo modo un techo metálico del gimnasio que acababan de colocar…pero son detalles sin importancia, jejejej.

Poco después me volví a pasar por la librería de la esquina (el dueño pensaría: “jo, que chaval más indeciso, que nunca le he visto comprarse más de dos números de la misma colección”, jejejej, y la verdad es que tendría razón al pensar eso) y ví una cosa extraña, el mismo dibujo que The Tenth, pero con otro título, se llamaba Adrenalynn, Weapon of War, y era una limitada de 4 números que trataba sobre las aventurillas de la cyborg con aspecto de niña que era secundaria en la serie The Tenth. De manera que decidí seguirla, pero faltaba el número 2, y aún hoy sigo sin tenerlo, jejej, porque para cuando descubrí que en Ateneo tenían los números de esa serie…no me acordaba de cuál me faltaba, de manera que nunca lo podía pillar…





Y creo que tras este periodo extraño no volví a comprar cómics de nuevo, fue el cierre de la etapa errante de mi vida, que daría comienzo a mi superinterés por los mutantes, y a que centrara mi potencial de coleccionismo (que no era poco) en una serie en concreto (aunque luego tuviera miles de subseries).

Mis inicios, el esperado origen de la etapa mutante

Fue una navidad, bueno, en vacaciones de Navidad de…hace siglos, que fuimos a ver a mi abuela a Galicia, un viaje movidito porque estaba todo nevado, tuvimos que llevar cadenas, pararnos de vez en cuando…pero finalmente llegamos sin ningún problema.
Una vez allí, para calmar mi aburrimiento mortífero (propio de estar casi 15 días dentro de la casa de mi abuela sin ningún chaval o chavala de mi edad, y con ese frío húmedo que se te mete hasta los huesos…) insistí en que fuéramos a Ourense, a la Región, y así me pudiera comprar unos cómics de cualquier cosilla para entretenerme, tras miles de súplicas, gritos, molestar a mis padres con otras técnicas alternativas y demás…accedieron, y allá fuimos.

No recuerdo exactamente qué cómic compré primero, pero me parece que compré uno de Lobezno, (que desconocía por completo que tenía serie propia y descubrí que me gustaba cada vez más), y tres o cuatro de Patrulla X, me parece que iban por el cincuenta y pico por aquel entonces. Y nada, seguí sin enterarme absolutamente de nada, pero me propuse algo, dije: "¡ya está bien! ¡quiero enterarme del tema!, así que voy a seguir esta serie hasta que entienda estos números, ¡ale!" y a partir de ahí cada cómic de X-Men, Patrulla-X, o Lobezno que veía en una tienda, fuera el que fuera (siempre y cuando no lo tuviera, claro), me lo compraba.

Proximamente contaré ya el desenlace, cómo continué la colección, como me enteré de más cosas, y qué "subcolecciones mutantes" seguí, cómo las descubrí, así como otras colecciones con las que probé y que me gustaron mucho.

2 Comments:

  • Fascinado me hallo ante tu pasado de vándalo escolar XD Yo era igual... o peor... XD. Pobre monitor Edu... estéril para toda la vida por tu culpa jijijiji

    The Tenth es de las pocas series de Image que tengo completas. Tengo Adrenalynn ^_^

    Parece que la Navidad te llevó a caer en las garras de la Patrulla X! Y sin ningún número de esos de Claremont en los que se reúnen todos alrededor del árbol para lamentarse de lo odiados y temidos que son!

    Esto de los cliffhanger es lo mejor de ese tipo de post ^^ Ahora estoy deseando que cuentes cómo fue que te enganchaste a todos los demás mutantes!

    By Blogger IvánN Díaz, at 4:14 p. m.  

  • Excellent, love it! »

    By Anonymous Anónimo, at 12:16 p. m.  

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