Biografía comiquera

sábado, diciembre 31, 2005

Los Inicios (4ª Parte)

Bueno, pues continúo con esta historia...que sé que a la gente le gusta mucho, sobretodo por mis superfotos de cómics tan tan tan curradas, hechas encima de la cama, o encima de la mesa de mi habitación, jajajaj.
A partir de ahí comencé a coleccionar las tres series yendo a la librería Ateneo, eran Lobezno, Patrulla-X y X-Men. Lobezno me empezó a gustar más aún porque era un solitario, cuyo pasado apenas lo conocía él mismo, que sufría de amnesia. Además a todo esto se sumaba el hecho de que alguna organización había forrado su esqueleto del metal conocido como adamantium, el más denso del planeta, y que era virtualmente indestructible. Era duro e implacable, y todo aquel que osaba toserle era golpeado o desmembrado con suma rapidez :-) todo eso me resultaba muy interesante, y cada vez seguía su serie con más ilusión.
Respecto a los mutantes…se me escapaban mucho, porque algunas veces se hablaba de algún enemigo, de algún aliado, de algún joven mutante, de la muerte de algún personaje…y yo no tenía ni idea de a qué o a quien se referían.

Pero algo sucedió, cuando ya tenía en mi poder un gran número de los cómics de las colecciones que he mencionado, y ya había descubierto muchas cosas que antes se me escapaban, entré en una prensa y ví algo que llamó mi atención. Un tomo de color azul...grisáceo...que tenía en portada una Patrulla-X muy vieja, y se anunciaba como "El coleccionable de Patrulla-X de PlanetaDeAgostini, Segunda Génesis"…y dije: “¡¡¡diosssssssssssssssss, es lo que yo queríaaaaaa!!!! Así tendré la posibilidad de saberme todos los personajes anteriores, y la historia pasada, y demás :-)”, y tras comprar el primer número y observar atónito la lista de personajes, de la cuál tan solo conocía a 4 o 5 de...30 o así…me suscribí, y cada mes leía 4 maravillosos y fantásticos tomos de Patrulla-X: Segunda Génesis. Poco a poco fui descubriendo los personajes principales, los aliados humanos, los aliados mutantes, las grandes sagas, las muertes, los abandonos del grupo, las batallas, y me lo pasaba superbien esperando cada mes a que me llegara el aviso de Correos para ir a recoger mis cuatro tomos :-) Entre esas cosas que supe y antes no sabía, me sorprendió la creación de un nuevo grupo llamado Los Nuevos Mutantes, y liderado por Magneto…porque claro...yo creía que no había habido más grupos que el original, pero me equivocaba. Y poco a poco, mes a mes, llegué al tan esperado tomo 45, donde los mutantes del grupo “morían” en un sacrificio por salvar a la humanidad, pero luego eran resucitados (para variar).





Tras ese momento me dije: “bien, tengo casi todo el volumen II de las tres series que sigo, y 45 tomos de una etapa más antigua, y me ha encantado todo, pero necesito más, muuuuuucho maaaaaaaaaaaás, necesito saber lo que ocurrió entre el final del tomo 45 y el principio del volumen II, y necesito también saber qué es lo que sucedió antes de la Segunda Génesis, y en definitiva…necesito máaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaasssssssssssssssssssssssssssssss cómicssssssssssssssssssssss de mutantesssss!!!”.

De modo que cierto día, rebuscando entre los cómics de la tienda Ateneo, en la zona de mutantes, en la que hasta ese momento sólo había visto cómics de las series que compraba, ví algo más...una colección llamada X-Force, otra llamada X-Man, otra llamada Generación-X, Cable, Gámbito, etc…pero pensé que eran otras cosas distintas, que utilizaban la X por algo, pero que no tenían relación, y aunque la tuvieran serían subgrupos y tampoco me llamaban demasiado la atención porque seguramente no tenían el nivel de la Patrulla original, de modo que me dediqué a completar los pocos cómics del volumen II que me faltaban y no le di demasiada importancia a lo que acababa de descubrir. Tardé bastante tiempo en completar ese volumen de las tres series puesto que eran muchos números de cada una, y aún a día de hoy sólo tengo desde el número 10 hasta el ciento y algo…

Otro día, en algunas vacaciones de verano, Navidad o Semana Santa, fui a casa de mi abuela, pasamos por la Región, y descubrí un pequeño tomo, que se llamaba Biblioteca Marvel: Patrulla-X, y estaba en blanco y negro, entonces pensé…”primera patrulla X, cómic en blanco y negro, dibujo en tono muuuy antiguo…¡¡¡¡tiene que ser lo más antiguo que existe de X-Men!!!! El origen de todo!!!” y decidí comprarlo, al llegar a casa de mi abuela lo devoré en nada de tiempo, era el origen de todo, como el Profesor Charles Xavier decidía crear un grupo de mutantes para proteger a los humanos de los mutantes que querían utilizar sus poderes para hacer el mal, y cómo les entrenaba en sus poco conocidos poderes para poder llevar a cabo esa misión con éxito, y me quedé con ganas de más, porque a pesar de que la acción no fuera muy buena que digamos, los enemigos algo...cutrecillos, y los diálogos fueran extraños, así como la necesidad de cada personaje de explicar lo que iba a hacer el malo, o él mismo, y el vano intento de los guionistas por cubrir un poco esa repetición constante, con críticas por parte de otros personajes del tipo: “tienes grandes dotes para recalcar lo obvio”, o cosas parecidas…tenían su carisma, y ¡¡qué narices!! Era el origen de la serie que más me había enganchado jamás, necesitaba conocerlos, y también necesitaba ver la evolución desde ese año hasta la fecha en la que me encontraba, quería observar la evolución del dibujo, de los argumentos, de sus poderes, de los enemigos, etc.



Finalmente me hice con 5 o 6 números más de esa colección, y la verdad es que los disfruté tanto o más que el primero (actualmente tengo la colección entera prácticamente, a falta de dos números, pero es que cuando voy a Ateneo, o se me olvida comprarlos, o se me olvida qué número concreto me falta, o simplemente...no llevo dinero en ese momento…).

Al mismo tiempo que hacía esta colección me iba comprando de vez en cuando algún especial de verano, primavera, alguna serie limitada de pocos números, alguna cosilla suelta…pero siempre de mutantes.
Y llegó el Día, el día en el que en un cómic leí que Bala de Cañón había sido miembro de X-Force, y que estaba liderado por Cable y Dominó, personajes que desconocía bastante, pero que me sonaban de algo.

Entonces dije…anda, que interesante, resulta que Los Nuevos Mutantes no fue el único grupo bueno aparte de la Patrulla-X, y comencé a leer la serie de X-Force vol. II…y la verdad es que me gustó mucho, pero sólo compré 4 números, porque no pillé nada, y dudaba que esa serie fuera buena.

Poco después vi un tomo gordo que tenía 6 cómics en su interior, que aunaba tres de una limitada de Lobezno en el futuro, y tres de Los Nuevos Mutantes, de cómo se contagió Magik con el Virus del Legado, y curiosamente, en el de Magik, aparecía la mansión de Xavier en el futuro, y en ella había una foto de otros miembros de otro grupo más (entonces dije: "alaaaaaaaaa, ¿pero cuantos grupos ha habido entonces?"), que recordé como los que aparecían en la portada de Generación-X que había visto aquel día que rebusqué en la tienda Ateneo, aquel cómic que vi pero que no relacioné en su momento, y curiosamente me di cuenta de que tenía en casa un especial de Gen13, en el que aparecía Generacion-X tb, era "Gen 13 / Generación-X"…que había leído un par de veces, pero sin saber quienes eran los de ese grupo, sin embargo tras varias deducciones y volver a releer ese cómic me di cuenta de que aparecía Banshee, personaje bastante conocido gracias al coleccionable de Planeta. Poco a poco seguí también esa colección con interés, ya que el hecho de que los profesores del grupo fueran un mutante que había sido malo y luego se volvió bueno, y una mutante un poco cabroncilla, que no estaba del todo claro que se hubiera vuelto buena, así como que los miembros del grupo tuvieran poderes un tanto...aparatosos, como por ejemplo una chica que necesitaba arrancárse la piel para utilizar sus poderes, otro cuyo poder consistía en estirar la suya, u otro que había perdido la mandíbula y parte del torso al manifestarse dichos poderes mutantes...dotaba de cierto interés extra a la colección. La seguí y no me defraudó en prácticamente ningún número, finalmente conseguí tener entero el vol. II, entonces vi toooodo el volumen 2 de X-Force, envuelto en un plástico a un precio muy asequible, 27 euros, en la sección de ofertas de Ateneo, y la compré entera también :-) y ya...con eso pude conocer en profundidad dos grandes subgrupos mutantes, aunque me quedara con ganas de más...(como siempre).




Esta era la situación, tenía desde el número 10 hasta los que habían salido de Lobezno, X-men y Patrulla X vol. II, todo el coleccionable de Planeta, 10 números de Biblioteca Marvel: X-Men, y las colecciones completas del volumen II, de Generación-X y X-Force, pero todavía necesitaba saber lo que se escondía en esa gran laguna que había entre los cómics que yo tenía, de modo que proseguí mi búsqueda.

Finalmente descubrí que era inútil, el volumen I de cualquiera de ellas estaba descatalogado, o valía 4 euros por unidad, o 3 euros…o cosas exageradas, de manera que pasé del tema y me quedé como esperando algo nuevo...

Pero no tardó en salir La Era de Apocalipsis, una colección buenísima, que me dejó perplejo…era una realidad alternativa, bueno, un futuro alternativo causado gracias a que el hijo de charles Xavier viajaba al pasado para acabar con Magneto, y asesinaba a su padre, Xavier, por error, entonces Apocalipsis gobernaba el mundo, y Magneto lideraba a una Patrulla-X muy distinta. La verdad es que tenía sus más y sus menos, pero en conjunto estaba muy bien, además el dibujo de Madureira me encantaba. Luego se terminó, y su final me dejó impactado también, y después de eso pues vuelta a empezar…me encontraba en la misma situación que antes, aunque hubiera visto un poquito más :-)





En ese momento releí algunos cómics, y no recuerdo dónde, vi que tras cerrar las series de X-Force, X-Man y Generación X, por culpa de bajas ventas, habían sacado un nuevo formato, limitado a 18 números, que por un precio un poco superior al de un cómic doble, tenía 3 cómics dentro. La idea me pareció original, e interesante, además de económica, y a pesar de que no supiera nada de X-Man, decidí comprarla para continuar con las aventuras de Generación-X y X-Force, me gustó mucho porque X-Force era totalmente distinta, mucho más madura y seria, incluido el dibujo, así como Generación X, que continuaba de una forma igual de entretenida, y con una clara evolución de los personajes, y X-Man, mutante que desconocía casi por completo, pero que tenía algunos números que no me dejaban impasible.




Al final poco a poco me hice esa colección entera también (siempre he sido un coleccionista y un completista :-P) y ya estaba otra vez en la misma, buscando un poco más de esa droga que había descubierto hacía tiempo, pero que me tenía enganchado como el primer día.

Y nada, la etapa del descubrimiento mutante llega prácticamente a su fin, próximamente comentaré otras colecciones mutantes a las que me enganché, y otras colecciones en general que fui buscando al poseer ya prácticamente todos los cómics mutantes que había en la librería especializada, y por no encasillarme a mí mismo en el mundillo mutante sin salir de ahí.
Porque los cómics me gustan, y todavía tenía ganas de buscar alguno que me dijera algo.

Pues nada, ya comentaré el resto el próximo día, y a partir de ahí creo que pondré comentarios acerca de los cómics que voy comprando cada mes, y lo que me han parecido :-) .

miércoles, diciembre 21, 2005

Los Inicios (3ª parte)

Mis inicios, última etapa antes de los mutis. The Tenth y otros monstruos.

En fín, que tras estos nuevos traspiés en el mundo comiquero, con mi moral por los suelos al creer que jamás encontraría una colección que valiera la pena…y a punto de abandonar de nuevo los cómics durante un tiempecillo…encontré en la librería de la esquina un cómic con portada interesante, se llamaba “The Tenth”.

El cómic en cuestión era el número 1 del volumen II, y en la portada podíamos apreciar a un “hombre” enorme en lo alto de una montaña (o algo así), al abrirlo ví que tenía mucha violencia, pero el dibujo estaba muy muy bien, de modo que lo compré. Me gustó la historia, y decidí seguirla. Finalmente se terminó en el número 18 del volumen II, y después compré los 4 del volumen I, de todos modos me había dejado con muy buen sabor de boca, y me sentía un poco asqueado de que para una que encontraba se terminaba en el 18, pero bueno…decidí seguir buscando de nuevo.




La siguiente en llamarme la atención fue Spawn (había visto la peli en el cine o la había alquilado creo, no hacía mucho, y me sorprendió el hecho de que existiera un cómic de ella). El cómic tenía como portada al personaje con su traje característico, sentado en un trono dentro de un callejón, y con una montaña de gusanos a sus pies, por detrás del trono, y por todas partes en general…
El dibujo de esta serie me encantaba, tenía todos los detalles posibles, y la historia no estaba nada mal, pero al final la dejé porque el argumento llegaba a ser demasiado lioso en ocasiones, y perdía el interés en muchas otras, además me había perdido muchísimos números (ya que seguía sin saber que en Ateneo había cómics de todo tipo…lo que hace la ignorancia…).




Después de esto, y ya pensando que no habría ninguna colección de cómics en este mundo suficientemente buena como para tenerme enganchado, y que no fuera cancelada, ni se terminase pronto, ni nada de eso…dejé de comprar cómics por enésima vez…
No obstante, en el comedor del colegio, hablamos un día con nuestro majo monitor del comedor (un día jugando a baloncesto con él, hice un pase bajo, que fue tan bajo que impactó con bastante fuerza en sus partes…nobles :-P y él en lugar de gritar y pegarnos una paliza como habría hecho el otro monitor que había en ese momento, simplemente alcanzó a decir: “no pasa nada, los tengo de piedra”, y luego se desplomó en el suelo todo dolorido, llevándose las manos ahí, jejeje, dios, fue el mejor momento de mi vida en el colegio, ays, que buenos tiempos aquellos…), que se llamaba Edu, y salió el tema de la serie X-Men, y él comentó que tenía algunos cómics, a lo que yo dije: “¿Existen cómics de la serie de X-Men?” y él dijo…”sí, desde hace la tira”. Y yo, siempre que alguien me habla de algo de lo que no sé nada, pero siento algún mínimo interés, enseguida me pongo a buscar cosas sobre el tema para saber más y más y más y más, de modo que esa misma tarde fui a la librería de la esquina, y pillé los dos cómics que había, el nº 25 de X-Men vol. II, y el número 2 de una serie limitada de 3 números, protagonizada por Bestia y Bala de Cañón.





Me los leí enseguida… y descubrí dos grandes cosas: la primera, que X-Men era una cosa de locos que no había por donde pillarla, porque no entendía nada de nada, la serie de la tele era simple, pero ese cómic en concreto…buf, demasiado denso, nada interesante en esa época, quizá para más adelante…cuando tuviera más madurez (reconozco que muchas palabras se me escapaban y me costaba seguir el argumento, aunque fuera más que nada porque había cientos de cómics de historia mutante anteriores a ese…). Y la segunda cosa era que los personajes tenían cierta carisma, que me enganchaba, pero no se…todavía no estaba del todo convencido, aunque la semilla mutante ya se había establecido en mi interior, y no tardaría en germinar.

Al día siguiente los llevé al colegio, y Edu los vió, y dijo: “andaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, este es Bestia, y Magneto, y Bala de Cañón, y el Profesor Xavierr (no tenía nada de mérito porque los nombres se mencionaban varias veces en el cómic), y le gustaron, pero tampoco es que fuera un fan, ni que supiera demasiado, aunque me contó cosas mezcladas de algún cómic que había leído, y de algún capítulo suelto de la tele, y hizo que se incrementara el (medianillo tirando a poco) interés que tenía hacía la colección en cómic. Pero no por ello compré más cómics hasta muuuucho más adelante. Después de eso seguí jugando al baloncesto en el comedor, y para no perder la costumbre me cargué un cristal enorme dándole una patada al balón para que no me eliminaran en un jueguecillo, y abollé del mismo modo un techo metálico del gimnasio que acababan de colocar…pero son detalles sin importancia, jejejej.

Poco después me volví a pasar por la librería de la esquina (el dueño pensaría: “jo, que chaval más indeciso, que nunca le he visto comprarse más de dos números de la misma colección”, jejejej, y la verdad es que tendría razón al pensar eso) y ví una cosa extraña, el mismo dibujo que The Tenth, pero con otro título, se llamaba Adrenalynn, Weapon of War, y era una limitada de 4 números que trataba sobre las aventurillas de la cyborg con aspecto de niña que era secundaria en la serie The Tenth. De manera que decidí seguirla, pero faltaba el número 2, y aún hoy sigo sin tenerlo, jejej, porque para cuando descubrí que en Ateneo tenían los números de esa serie…no me acordaba de cuál me faltaba, de manera que nunca lo podía pillar…





Y creo que tras este periodo extraño no volví a comprar cómics de nuevo, fue el cierre de la etapa errante de mi vida, que daría comienzo a mi superinterés por los mutantes, y a que centrara mi potencial de coleccionismo (que no era poco) en una serie en concreto (aunque luego tuviera miles de subseries).

Mis inicios, el esperado origen de la etapa mutante

Fue una navidad, bueno, en vacaciones de Navidad de…hace siglos, que fuimos a ver a mi abuela a Galicia, un viaje movidito porque estaba todo nevado, tuvimos que llevar cadenas, pararnos de vez en cuando…pero finalmente llegamos sin ningún problema.
Una vez allí, para calmar mi aburrimiento mortífero (propio de estar casi 15 días dentro de la casa de mi abuela sin ningún chaval o chavala de mi edad, y con ese frío húmedo que se te mete hasta los huesos…) insistí en que fuéramos a Ourense, a la Región, y así me pudiera comprar unos cómics de cualquier cosilla para entretenerme, tras miles de súplicas, gritos, molestar a mis padres con otras técnicas alternativas y demás…accedieron, y allá fuimos.

No recuerdo exactamente qué cómic compré primero, pero me parece que compré uno de Lobezno, (que desconocía por completo que tenía serie propia y descubrí que me gustaba cada vez más), y tres o cuatro de Patrulla X, me parece que iban por el cincuenta y pico por aquel entonces. Y nada, seguí sin enterarme absolutamente de nada, pero me propuse algo, dije: "¡ya está bien! ¡quiero enterarme del tema!, así que voy a seguir esta serie hasta que entienda estos números, ¡ale!" y a partir de ahí cada cómic de X-Men, Patrulla-X, o Lobezno que veía en una tienda, fuera el que fuera (siempre y cuando no lo tuviera, claro), me lo compraba.

Proximamente contaré ya el desenlace, cómo continué la colección, como me enteré de más cosas, y qué "subcolecciones mutantes" seguí, cómo las descubrí, así como otras colecciones con las que probé y que me gustaron mucho.

martes, diciembre 20, 2005

Los Inicios (2ª parte)


Mis inicios, etapa Dragon Ball (el final)
Después de eso comencé a leer tomos de Arale (Dr. Slump), pero no me convencían ni me hacían tanta gracia como la serie de televisión (que conocía desde hacía poquito). Compré tres de ellos, pero los arrinconé en un armario a los pocos días, cosa que no he hecho nunca con ningún cómic que acabase de comprar, lo que da a entender lo poco que me gustaron.



Y ya cierto día, vi un número uno de Dragon Ball, en la tienda, que era precisamente el que me faltaba para tener la colección completa, lo compré y dije: “¡¡bieeeeeennn, ya tengo la colección entera!!”pero al llegar a casa me dí cuenta de que ponía Dragón Fall, y que era una parodia de la serie, jejeje, lo que me pude reír (después de arrancarme los pelos al seguir sin tener el número uno)…pero desconocía que tendría continuidad, y ahí me quedé.

Luego compré las tres primeras pelis de la serie dragón ball gt, y creo que fue ahí cuando murió mi interés por la serie. Creí que nunca dejaría de gustarme, pero no fue así, cierto día me paré a pensar y dije…sí, está bien como entretenimiento para niños, pero…luego te das cuenta de que no se dice nada interesante, simplemente son peleas, y personajes muy simples, el dibujo tampoco tiene nada del otro mundo, el lenguaje que se utiliza es simple y coloquial, y…de la noche a la mañana dejó de gustarme, la pared de mi habitación volvió a su estado natural, es decir…blanca y con algún que otro póster de pelis o un calendario…o poco más, y la serie en cómics, así como las pelis, pósters, tomos, etc. Metidos en una caja y abandonados en lo más recóndito del trastero.
La gente seguía pensando que me gustaba, pero poco a poco se daban cuenta de que no. No me interesaban las conversaciones sobre el tema, y pasaba ya de Dragon Ball, me había hartado por completo, y me sigue durando hasta ahora. Necesitaba algo que me llenara más, algo distinto, algo más adulto (nooo, no penséis en eso que estáis pensando, el porno llegaría más adelante, jajaja, no, es broma :-P), aunque tampoco demasiado, algo que tuviera más argumento, personajes más creíbles, y cosas de ese estilo, pero tardaría en encontrarlo.

Después de eso continué con los cómics de Mortadelo, pero los leía de forma ocasional, no obstante ya tenía un número considerable, a pesar de que mi padre me perdía uno cada dos por tres porque entraba en mi habitación a hurtadillas, los cogía, y se iba al aseo, pero luego se le olvidaban en cualquier parte, en su coche, en otros sitios…al final perdí unos cuantos por esta causa, estos padres... Y al poco la serie de Mortadelo y los cómics de ese estilo en general, dejaron de interesarme porque siempre era lo mismo y ya no me hacían gracia, y menos después de haber visto algo tan bueno como Dragon Fall (a pesar de haber tenido sólo un número en mis manos), no tenía comparación posible, Superlópez casi tampoco y ya tenía toda la colección hasta el momento, Zipi y Zape no me divertían, y de Pafman y los Xunguis no encontré más números.

En ese momento dejé de comprarme cómics de ningún tipo, y en definitiva, perdí un poco el interés hacia todo esto, sólo buscaba algo que me hiciera mucha gracia, o algo un pelín más seriecillo, con lo que pudiera decir…anda, esto me resulta interesante sin ser una pelea sin motivo, o una sucesión de viñetas exactamente iguales y con el mismo final cada vez.

Poco después ví algunos fines de semana por la mañana las series de: Spiderman, Hulk, Los Cuatro Fantásticos, etc. Y despertó cierto interés en mí todo aquello relacionado con gente normal que se transformaba, o que poseía ciertos poderes, o que los adquiría de forma extraña, etc. Me llamaba la atención el hecho de que fueran humanos, de que vivieran en sitios reales, de que sus poderes tuvieran un origen justificado, etc. Pero ahí quedó la cosa, tampoco hice nada al respecto, simplemente seguía bastante las series, y me gustaban mucho.

Mis inicios, etapa de búsqueda de algo que me resultase interesante
Cierto día unos amigos me comentaron que la serie Dragon Fall existía, y que no era sólo un número, sino que había muchos, que habían salido ya unos 15, y me pasaron algunos de ellos, no pude parar de reír en varios días, era muy superior a todo lo que hubiera leído hasta la fecha, jejej, y decidí seguir la serie a la vez que buscaba algo más serio que Dragon Ball, una cosa no quitaba la otra…
Volví a la tienda Ateneo, y ví que ellos tenían todos los números que habían salido, así que cada vez que bajaba a Alicante y tenía oportunidad (y dinerillo) me compraba uno o dos. Pero (aunque parezca mentira) todavía desconocía que en aquella tienda hubiera otro tipo de cómics que no fueran de Dragon Ball, de Mortadelo y demás, de Dragon Fall, revistas, o muñecajos y cartas de esas raras. Aunque de todos modos tampoco busqué nunca más de lo necesario.


Poco después comencé a ir a la Librería de la esquina, y encontré un cómic llamado DV8, me gustó mucho la portada, y cómo estaba dibujado, de modo que (sin saber de qué narices iba) me lo compré. La verdad es que fue un acierto, porque en aquel momento era lo que necesitaba, una serie con un grupo, pero no de los típicos superhéroes, estos habían sido manipulados genéticamente no se si de pequeños o antes de nacer, y tenían conversaciones entretenidas. Aparte de todo eso, el ambiente era cargante, y normalmente marginal, y los superpoderes de alguno de ellos, como Evo, no era demasiado agradable. El grupo se enfrentaba a anomalías genéticas que fueran también asesinos o violadores, o a organizaciones criminales, no se, pero me gustaba mucho, y en vista de que en la librería traían uno cada mil años pues fui de nuevo a Ateneo, y pregunté por la serie, me dijeron dónde estaba, y seguí coleccionándola hasta el 18 o así, que empezó a decaer y finalmente fue cancelada en el 23…



Era hora de probar con otra serie, ya que esta no me había dejado mal sabor de boca, precisamente todo lo contrario. Y esta segunda serie fue Gen 13, que tenía cierta relación con la anterior, porque en algún que otro número se enfrentaban entre ellos.
Este cómic era un poco distinto, los personajes eran un grupo también, con superpoderes, y alguna manipulación genética de por medio, pero…eran más acomodados, no estaban marginados, y sus misiones eran más molonas, aparte eran un poco más infantiles, al igual que sus argumentos y diálogos, y los combates en lugar de ir en tono serio eran más tipo dibujos animados, con golpes y estrellitas en la cabeza a la vez que el afectado ponía cara de tonto... No obstante me enganchó, y la seguí durante un tiempo larguillo, pero al final la dejé por…buscar otra cosa distinta, se ve que nunca estaba conforme con nada por aquella epoca…






Creo que lo último que compré de ambas series fueron dos especiales, uno llamado DV8 / Blackops en el que los Deviants luchaban contra unos tíos con armaduras-robot. Y uno llamado Gen 13 / Monkeyman and O´Brien, en el que aparecían miembros de otra serie…que eran un mono muy grande y listo, que llevaba gafas y era científico, y una chica muuuuy alta y musculosa…eemmmm, sin comentarios…


Bueno, luego vi algo que llamó mi atención en la librería de la esquina, un cómic llamado Killrazor, que trataba de un tío que estaba desnudo en el Tíbet, y luego se ponía un traje rojo y se dedicaba a cargarse a otros que querían asesinarle, podía extraer pinchos metálicos por cualquier parte de su cuerpo, y utilizarlos de múltiples formas. Pero resultó que no tenía colección propia, era un secundario de otro cómic, y el número que compré era un especial de esa editorial…de modo que no encontré nada más acerca de ese personajillo en solitario…



Mis inicios, etapa superheróica en general, cómics Marvel

Después de eso pasé una temporadilla comprando cómics variados, bien porque me interesaban los personajes, bien porque me gustaba el dibujo, bien porque me gustaba la historia así leída por encima, o simplemente por probar suerte. Compré Avengelyne, New Warriors, WildC.A.T.S, o Youngblood, que fueron…o absurdas, o con un dibujo muy malo, o malísimas en general, o simplemente no me interesaban, pero esa etapa fue horrible porque me hice con varios números de muchas colecciones sin atinar con ninguna. También recuerdo comprar un cómic de una llamada: “Las aventuras de Tom Strong”…en la que no me enteré de nada, pero me pareció bastante malilla, y un número también de “The League of Extraordinary Gentlemen” (La Liga de los Hombres Extraordinarios) que sí me gustó, pero tampoco era lo que yo buscaba.

Finalmente me centré en buscar series sobre personajes conocidos, de los que me habían gustado en la tele, los sábados y domingo por la mañana, serían Hulk, Spiderman y los 4 Fantásticos.

La primera fue Spiderman, pero me equivoqué y compre una limitada llamada “Spiderman 2099”, de modo que todo era diferente, el dibujo un tanto extraño y no tenía nada que ver con lo que yo recordaba, por lo que probé otra vez con dos números de la serie regular…pero fue un fracaso, no terminaba de cuajar, y el personaje tenía poco interés para mí, había descubierto que no me gustaban sus poderes, ni el traje que llevaba…había perdido todo el encanto que podía haber tenido en la serie de televisión, y decidí pasar también del tema “Spiderman”.



El siguiente fue Hulk, que me había gustado bastante en la tele, y el dibujo era bueno, tanto como el argumento, aunque fuera lioso por haber demasiado por detrás que yo desconocía, no obstante la seguí durante unos pocos números, pero finalmente el hecho de no saber nada de lo sucedido anteriormente en la serie, unido a la simplicidad del personaje hicieron que dejara de comprarlo. Estaba interesado por algo más que un tío que por accidente se traga una explosión de una bomba gamma y luego se transforma esporádicamente en una masa de músculos verde que está muy enfadada y lo destroza todo.




Fue el momento de probar con la tercera serie que había visto y me había gustado. Los 4 Fantásticos.
La verdad es que compré un par de buenos números en los que Galactus intentaba devorar la Tierra, pero enviaba primero a sus heraldos, se enfrentaban a los 4F y finalmente se unían todos los superhéroes terrestres a la batalla contra el gigante devorador de planetas. Estaban muy entretenidos, pero claro…luego compré otro par de la serie regular y no me gustaron tanto, además que la serie para verla estaba entretenida, pero para leerla en cómic no tanto…no terminaban de convencerme los personajes ni el desarrollo de la historia…


Acabé ya del todo con ellos cuando me compré la cosa más rara que haya visto nunca…uno llamado “Challengers of the Fantastic”, en el que los 4F…eran…muy…distintos…
La Cosa era humana, y Galactus le transformaba en "La Cosa", pero...tenía cuatro brazos…Reed Richards tenía unos tentáculos en la espalda similares a los de “Octopus”, Johnny Storm no podía controlar el fuego, pero en su lugar llevaba un lanzallamas, para no perder la costumbre…y Sue era agente de S.H.I.E.L.D. y no tenía poderes tampoco, pero claro, eso de ser espía se supone que iba ligado con el sigilo y el pasar desapercibida...algo similar a la invisibilidad (o al menos es el parecido que intenté buscarle yo, si es que lo tenía)…El Surfista Plateado iba con esquís y bastones y se llamaba El Jinete Plateado (muy apropiado sí, lo de surfista por llevar una tabla de surf estaba bien, pero jinete llevando esquís...que me lo expliquen)…Galactus tenía una especie de máscara de calavera blanca…y se llamaba Galactiac…en fin, que tras horas y horas de intentar explicarme eso sin llegar a ninguna conclusión decidí dejar la serie antes de volverme loco (años más tarde descubriría que pertenecía a “Amalgam Cómics”, una cosa rara que junta poderes y aspecto y demás, de varios superhéroes de varias editoriales, de Marvel y DC…o algo así, en fín, un lío). Dejo una imagen para quien quiera sorprenderse, aunque a estas alturas ya...


Bueno, pues aquí concluye la parte de hoy...próximamente contaré qué me parecieron un par de colecciones más, y luego mi entrada y salida rápida en el mundillo mutante, después otra serie, y finalmente mi vuelta a dicho mundillo para quedarme hasta la fecha actual :-)

sábado, diciembre 17, 2005

Los Inicios

Bueno, pues la idea de hacer una pequeña biografía comiquera surgió un día cualquiera, y quedó plasmada en un Fotolog que ya he cerrado (o borrado todas las imágenes, que es lo mismo), posteriormente mi coleguilla de la Hemeroteca X-Men, Iván, me plagió la idea (pidiendo permiso antes, claro está :-P) y la puso en su Blog, la leí, vi que molaba y que se podía escribir mucho más que en el asqueroso Fotolog y era mucho más ameno y más cómodo a la vista, y decidí copiar esa idea que estaba basada en una idea desarrollada por mí mismo. Así fue creado este blog.

Mis orígenes comiqueros, el despertar.

Ha llegado la hora, voy a contar mis orígenes comiqueros, pero como tengo espacio de sobra y muchas cosas que contar lo haré desde lo más básico hasta la época actual.

Bueno, pues al principio no existía, la vida no se cómo era porque yo no estaba allí…aunque imagino que no estaría nada mal, y que la gente se divertiría mucho y eso. Poco tiempo después, concretamente un caluroso y agobiante día de verano, nací yo e inundé de alegría los corazones de todo el mundo :-P

Bueno, quizá me he pasado un poco, jejeje...eemmmmm, voy a ir un poco más deprisa porque sino me tiro aquí la vida contando cosas, y aunque sea algo que seguro seguro le interesa muchísimo a toooodo el mundo, no llego al tema que nos ocupa, jejeje.

Mis orígenes comiqueros, ahora ya en serio. 1ª Etapa, tebeos de humor.

En primer lugar quería dejar claro que ha habido tres grandes lugares donde he adquirido cómics a lo largo de mi infancia: el primero fue una librería de San Vicente del Raspeig, lugar donde vivo, que comenzó siendo una cosa pequeñita y desordenada, con todos los libros y revistas tirados por encima de un par de mesas, las paredes viejas y sin pintura, y un hombre que parecía más un vendedor ambulante que el propietario de una librería, pero que luego se instaló en un local que hacía esquina en esa misma calle, y ya se pudo llamar LIBRERÍA. Me referiré a ella como "La Librería de la Esquina". El segundo lugar está ubicado en Ourense, que cuando íbamos a ver a mi abuela, había un lugar llamado "La Región", tipo...tienda de decoración, pero que aparte tenía cosas de papelería, y todo tipo de cómics y revistas, tenía tres plantas y era enorme, la llamaré como se llamaba, "La Región". Y por último, la tienda de cómics especializada que hay en Alicante, "Ateneo", que llamaré así, por ser ese su nombre.

Vale, mi vida había sido una vida normalilla, como la de cualquiera…y nunca nunca nunca había sentido ninguna atracción hacia los cómics, de hecho ni conocía a los superhéroes típicos de los que todo el mundo hablaba, ni nada parecido.

La cosa empezó con cinco tomos de tapas duras, y de color naranja, de Mortadelo y Filemón, que compró mi madre para mí cuando era muy pequeño a la vez que compró otros cinco de Disney para mi hermana mayor, que supongo que le costarían un pastón porque eran gordísimos. De todos modos aunque mi hermana sí que leyera con ansia los suyos, yo no le presté demasiada atención a los míos, cosa que debió ser un poco frustrante para mi madre, por no decir un poco putada tras gastarse ese dinero (reacción muy lógica por su parte).


Mi juventud colegial transcurrió como la del resto: videoconsolas, series de dibujos, jueguecillos en el recreo, etc. Primero me aficioné a la Game Boy, luego llegó la Mega Drive, y el juego “Street Fighter”, que me encantó, y después (cosa que había olvidado por completo) compré en La Región un cómic de dicho juego, en el que Ryu se enfrentaba contra Mr. Bison o algo así (topicazo), la verdad es que lo disfruté, pero lo perdí y nunca jamás lo encontré.

Luego pues lo normal, viendo las series de la tele típicas, “He-Man” (que todavía, analizándolo con mi mente actual sigo sin entender), “Las Tortugas Ninja”, “Los Simpsons”, “Los Power Rangers” (sí, esos cuya transformación consistía en disfrazarse de algo ridículo y acabar con el malo de la misma forma siempre siempre siempre), “Los caballeros del zodíaco” (que me gustó, pero no entendí mucho, quizá por ser demasiado peque), "Doraemon", “Los pitufos”, “Candy Candy” (Sí, “Los pitufos” y “Candy Candy” eran típicas, porque entre mi círculo de amigos…cuando poníamos la tele por la tarde ya no nos levantábamos hasta que terminaban las series, éramos así de vagos…qué se le va a hacer…y como iban todas seguidas...) no se en qué grado pudieron contribuir estas dos últimas series a mi forma de ser actual, o quizá dañaron mi mente de forma irreversible... Más adelante, en cierta ocasión, en Telecinco, echaron una serie llamada “X-Men”, que me gustó bastante. El personaje que más había llamado mi atención era un tal Lobezno, un tío muy guay, que siempre quería encargarse de las cosas solo, que tenía el esqueleto forrado de algún tipo de metal, y unas garras con las que podía atravesar prácticamente cualquier cosa, era borde, arisco, y nadie osaba meterse con él, tenía además un misterioso pasado que nunca se revelaba. Me gustó, y la seguí, pero luego dejó de emitirse y quedó (casi) en el olvido para mí.

Poco tiempo después conocí la serie de Dragon Ball por unos cromos que tenían mis amigos, y claro está, pregunté a qué hora la hacían y en qué canal, y empecé a verla. Me caló hondo, compré los cromos, me hice varias colecciones de ellos, y no me perdía un solo capítulo. Pero desconocía que existían cómics de esa serie, de modo que me limitaba a verla en la tele, y seguir las colecciones de cromos.

Pronto la “afición” de mi padre hacia los cinco tomos famosos de Mortadelo (lo pongo entre comillas porque los usaba para tener algo que leer cuando iba al aseo, no les daba mucha más importancia, jejejj, no es que fuera un forofo ni nada por el estilo), hizo que me leyera unos cuantos por curiosiad (se reía el solo en el aseo y nadie sabía el motivo excepto yo), y me reí mucho yo también:-), de manera que decidí comprarme más.
Cuando ya tenía unos cuantos, mi vecino (un tipo majo) se enteró de que me gustaban ese tipo de tebeos, rebuscó en su trastero y me pasó tebeos de su juventud, había como 30 tebeos normales Mortadelo, alguno de Pepe Gotera y Otilio, uno de Superlópez, varios de Zipi y Zape y un tomo de Zipi y Zape también. Me lo pasé superbien leyéndomelos todos, y tardé bastante, pues eran muchos, pero eso hizo crecer en mí el gustillo por leer ese tipo de tebeos.


El de Superlópez se llamaba "El Supergrupo", y aparecían parodias de superhéroes americanos desconocidos para mí. Me pareció muy gracioso, entretenido, y comencé a familiarizarme con aquello de los superpoderes y los héroes, supergrupos, etc. cosas que me gustaron bastante, pero era un número 1 de 2, y me quedé sin saber el final :-( .


Cuando los hube leído todos, (tomo incluido), me di cuenta de que Mortadelo me gustaba mucho más que antes, y me había interesado por Zipi y Zape, y por Superlópez, de modo que cuando íbamos a algún centro comercial, o a la librería de la esquina, o a ver a mi abuela y pasábamos por La Región yo buscaba y rebuscaba a ver si veía más cómics de Superlópez, Mortadelo, o Zipi y Zape, que casi nunca había problemas porque esos cómics suelen ser los que más aparecen en todo tipo de prensas, sean de donde sean, pero de Superlópez no conseguía encontrar...

Finalmente me hice con muuuuchos de Mortadelo y con unos cinco o seis de Zipi y Zape, pero seguía sin encontrar de Superlópez. Entonces compré en la librería de la esquina algunos cómics más grandes que los habituales de Mortadelo, y descubrí que al final de cada historieta aparecían "El Botones Sacarino", "Pepe Gotera y Otilio", "13 Rue del Percebe", o en algunos especiales que tenían de todo, "Anacleto, Agente Secreto", una historieta sobre un superhéroe tonto llamado "Pafman", y algunas sobre unos alienígenas extraños y traviesos llamados "Los Xunguis", también aparecían de vez en cuando historietas cortas de "Sporty", o de otros personajes.

De modo que cuando tuve oportunidad de encontrar alguno de ellos me hice con el cómic en cuestión, hasta que tuve unos cuantos de "13 Rue del Percebe", "Anacleto, Agente Secreto", "El Botones Sacarino" o "Pepe Gotera y Otilio".
Por fín encontré dos de los Xunguis, y dos de Pafman, los compré, y es con los cómics con los que más me he podido reir nunca, jejejej, hasta recuerdo que un amigo y yo grabábamos los diálogos de los personajes mientras nos partíamos, y luego poníamos la cinta y nos partíamos aún más :-P pero hasta el punto de no dejar de llorar y acabar con un dolor de barriga impresionante, y mis padres no se explicaban de qué narices nos reíamos los dos en mi habitación…
Más adelante decidí ya seriamente comprarme cómics de Superlópez, que tenían mucho más diálogo que el resto, mejor dibujo, y no iban tanto en clave de humor absurdo, sino que tenía historias más elaboradas que las típicas que se resuelven en una viñeta con todos los personajes corriendo detrás de alguno que haya hecho explotar una bomba o algo parecido…y me parecían interesantes. De estos llegué a tener toda la colección hasta aquel momento, a excepción del segundo cómic de aquellos superhéroes que tanto me habían gustado, y que tanto deseaba encontrar. Finalmente descubrí Ateneo, pregunté, lo tenían y lo compré, ya por fín pude disfrutar del final de dicho cómic, que he de decir que la segunda parte superaba con creces a la primera y hizo crecer de nuevo mi interés hacia los superhéroes.

Poco después leí tebeos de Spirou (el mayor) que había en la biblioteca (debía ser de los pocos niños que se sacaban el carné de biblioteca sólo para coger tebeos de Spirou y nada más) hasta agotar todos los que había, luego encontré la colección del Pequeño Spirou y ví que eran poquitos números y me la compré también.
Ahí había finalizado más o menos mi etapa de los típicos tebeos de humor de toda la vida, y comenzaba una nueva etapa, pero todo esto no había sido en vano, ya que había leído muchísimo, me había familiarizado con los tebeos y dibujos, y había incrementado considerablemente mi imaginación, aparte de haber pasado innumerables buenos ratos en compañía de mis amigos, o en solitario, y en definitiva, había encontrado una alternativa a la tele y a los videojuegos, que corrompían la mente de la gran mayoría de niños del momento, y creo que haberse salido de eso es bastante importante. Estos son tooooodos los tebeos que coleccioné en total.

Mis orígenes comiqueros, ahora ya en serio. 2ª Etapa. La Gran Etapa Dragon Ball.

Mientras tanto la serie de televisión "Dragon Ball" me gustaba más y más, y desde ese momento cuando veía un póster me lo compraba…hasta que cierto día, descubrí en la librería de la esquina, que existían cómics de esa serie, ví el número 48, lo compré, me gustó mucho y comencé la colección, sin descanso, hasta que la tuve completa, serie blanca y roja, con algunos números de la serie amarilla por haber perdido o haberse roto alguno que otro de ambas series, 211 cómics nada menos (esto fue en muchiiiiiisimo tiempo, mientras coleccionaba los de Mortadelo y demás). Mi habitación estaba literalmente empapelada de pósters, imágenes, cromos...todo lo que se pudiera poner en la pared y tratara sobre Dragón Ball, entonces empezó la fiebre por tener todas las pelis. Poco a poco, como era lo único que compraba en ese momento aparte de Mortadelo, me fui haciendo con ellas, hasta llegar a tenerlas todas también. Ahora sí podía decirse que mi habitación era un santuario de "Dragon Ball", jejejej. Y recuerdo que en el colegio, cualquiera que me conociera y tuviera dudas sobre la serie, o sobre tal o cuál personaje, siempre acudía a mí para que le resolviera el problema, jejejej. Aparte de tener interminables conversaciones con mis amigos sobre la serie, sobre tal o cuál personaje, sobre si uno se fusionara con otro qué pasaría, bla bla bla bla bla, :-P.

Bueno, hasta aquí he llegado, en la segunda parte comentaré la tercera etapa, cómo perdí el gusto por Dragon Ball hasta el punto de olvidar la serie completamente, algo que creía imposible en aquella epoca, y cómo entré en una etapa en la que busqué y probé con muchas colecciones hasta llegar a encontrar aquellas que me gustaran realmente, a partir de ahí seguí coleccionando cómics totalmente distintos a los mencionados hasta el momento.